¿Para qué sirve la sexología clínica?

La salud sexual está recibiendo cada vez más atención de parte de los profesionales en el ámbito de la salud pública y los prestadores de salud debido a su contribución con la salud y el bienestar en general tanto en adultos como en adolescentes.1

Las consultas en Sexología permiten elaborar el diagnóstico, tratamiento y control de las dificultades que se pueden presentar para que las personas vivan y disfruten plenamente sus relaciones sexuales. Algunos de estos problemas o disfunciones generan serias afectaciones en el desarrollo personal y de la pareja: eyaculación precoz, problemas para lograr la erección, disminución del deseo sexual. Así como las dificultades para lograr un orgasmo, la aversión al sexo y el dolor al tener relaciones sexuales.2

¿Cómo hacer si tengo una ITS (hablar también de tipos de ITS)?

Muchas infecciones de transmisión sexual (ITS) no causan ningún síntoma que puedas notar. La única manera de saber con certeza si tienes una ITS es hacerte una prueba. Puedes contraer una ITS al tener relaciones sexuales con una persona que no tenga síntomas. Al igual que tú, esa persona quizás ni siquiera sepa que tiene una enfermedad de transmisión sexual.

Tu médico te puede recetar un medicamento para curar algunas de las enfermedades de transmisión sexual, como la clamidia y la gonorrea. Otras ITS, como los herpes, no se pueden curar, pero puedes tomar medicamentos para ayudar a manejar los síntomas.3

Las ITS (comúnmente conocidas como enfermedades venéreas) son infecciones producidas por bacterias, virus, hongos o parásitos que suelen ser transmitidas por el contacto sin protección al mantener relaciones sexuales. Existen más de 20 tipos de enfermedades, siendo las más comunes: Sífilis, Gonorrea, Clamidia, Herpes, Virus de Papiloma Humano (VPH), Hepatitis B, y Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH)-SIDA.

Aunque la transmisión se presenta, generalmente, por contacto sexual sin protección, existen otros factores que pueden facilitar el contagio como: compartir agujas o jeringas con personas infectadas, recibir transfusiones de sangre contaminada, estar en contacto con sangre, semen, fluidos vaginales infectados, entre otros.4

¿Cuándo consultar a un sexólogo?

La atención en Sexología debe buscarse cuando se presentan impedimentos para poder disfrutar de un encuentro sexual. Para ello, es importante enfrentar los miedos generados por la desinformación y la pena para consultar a un especialista.5